A 15 años de la masacre de octubre negro los culpables siguen impunes

Sharing is caring!

Hoy 17 de octubre se recuerdan 15 años del denominado octubre negro, donde murieron alrededor de 81 personas y quedaron heridas más de 500 en una sucesión de eventos que desembocaron en la guerra del gas, en defensa de los recursos naturales del País y la no venta de gas a EE.UU. por puertos chilenos.

En Bolivia se realizan hoy diferentes actos de conmemoración a los caídos en la guerra del gas, donde las más de 500 familias recuerdan a sus seres queridos que perdieron la vida en defensa de los recursos naturales del país y exigen una vez más la extradición de quienes perpetraron tal masacre: Gonzalo Sanchez de Lozada y Carlos Sanchez Berzain y otro grupo de ministros y allegados que hoy son prófugos de la justicia y que se encuentran refugiados en el país del norte, purgando juicios parciales donde el alegato es que no hablan español y piden traducción al inglés para perder tiempo.

Con la consigna “ni perdón, ni olvido, Justicia”, la jornada de este martes centenares de personas pertenecientes a las organizaciones sociales entre ellas la Confederación Sindical de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), marcharon por el centro paceño conmemorando a los caídos de Warisata y Sorata, lugares donde en septiembre del 2003 Gonzalo Sánchez de Lozada, ordenó una masacre contra los campesinos, donde fallecieron alrededor de 23 indígenas entre ellos niños y mujeres, que se oponían a las políticas de ese gobierno y a la venta del gas por puertos chilenos.

“Lo que recordamos del 17 de octubre es la torpeza de un sistema político que había perdido la ubicuidad en la realidad nacional, lo que recordamos, lamentablemente es las muertes y heridos de tantos hermanos bolivianos, lo que recordamos es la frustración de nuestro sistema de justicia que no ha podido viabilizar la extradición de estas personas responsables directas del genocidio, pero recordamos también que a partir de ese hecho se inauguró una nueva historia en Bolivia y es una historia que no tiene marcha atrás que es la historia del cambio que vivimos”, recordó el actual Ministro de Gobierno, Carlos Romero.

La autoridad señaló que al momento la extradición de los principales responsables de la masacre de octubre, es difícil debido a que están protegidos por el gobierno de Estados Unidos, con la excusa de que los sistemas penales tanto de Bolivia, como de ese país son incompatibles y no existe la posibilidad de que los delitos de los cuales se los acusa en Bolivia, tengan correspondencia en el país del norte.

“15 años de este momento oscuro para la democracia que se ha vivido en Bolivia, en el cual hemos tenido que sacar prácticamente a un gobierno que estaba haciendo políticas contra la población boliviana y sobre todo que se ha llevado varias vidas de gente inocente, que solamente estaba reclamando que se respete la dignidad del pueblo boliviano y no permitir que nuestros recursos naturales sean exportados por puertos chilenos (…) en este sentido están habiendo actos de conmemoración en la ciudad de El Alto y en San Francisco de los cuales vamos a participar”, sostuvo Jesús Vera, Presidente de la Federación de Juntas Vecinales de La Paz.

El dirigente de los vecinos señaló que mediante el Gobierno central se están haciendo las gestiones para que tanto Sanches Berzain, como Gonzalo Sanchez de Lozada, vuelvan a Bolivia a pagar sus deudas con la justicia boliviana.

Sostuvo Vera también que se debe principalmente trabajar en el cumplimiento de la agenda de octubre la cual pone como principal objetivo la industrialización de los recursos naturales, los cuales precisamente se iniciaron este año con la inauguración de la planta de Urea y Amoniaco que derivan del petróleo y beneficiará a la producción alimentaria de Bolivia y producirá excedentes también por su exportación a otros países.

Cajones con las personas muertas en la urbe alteña

“En realidad es el cambio de modelo que hemos tenido; hemos pasado de esta economía neoliberal que ellos tenían donde el tema social era el que menos pesaba, a un modelo que ha permitido al país crecer y generar reducciones en las desigualdades y principalmente que hayamos tenido soberanía; el gran problema de los gobiernos neoliberales era que no tenían soberanía, ni en sus políticas económicas, ni siquiera en sus temas productivos, ni siquiera de alimentos, este día deberíamos recordarlo como un cambio de modelo, como un cambio de vida”, señaló Guillen, al momento de destacar que el 17 de octubre representó también un cambio de modelo y concepción de la economía boliviana.

Por su parte uno de los dirigentes de la ciudad de El Alto, que protagonizaron las luchas de octubre en el 2003,  Carlos Barrera, señalaba en ese entonces, que la defensa de los recursos naturales se debió a una organización de las bases, gracias a un trabajo de hormiga donde se informaba a los vecinos sobre las políticas erróneas que se pretendía asumir desde el gobierno de ese entonces y las pretensiones de vender gas a Estados Unidos por puertos chilenos a precios de gallina muerta y beneficiando también al vecino país chileno que tiene una deuda marítima pendiente con Bolivia.

Bolivia vivió durante el 2003 una masacre denominada la guerra del gas, donde sectores sociales ahogados en la pobreza, defendieron uno de los recursos más estratégicos de Bolivia, “El Gas”, recurso, que con el gobierno de “Goni”, pretendía venderse a Estados Unidos y México, por gasoductos que pasarían principalmente por puertos chilenos, a precios de gallina muerta, beneficiando principalmente al país chileno, lo que despertó en la población una oposición férrea a tal extremo.

La masacre comenzó en Sorata y posteriormente en Warisata, el 11 y 12 de septiembre, donde los dirigentes y bases de la CSUTCB, llevaban a cabo cabildos donde planeaban la defensa de los recursos naturales mediante marchas y fue ahí, precisamente, donde militares desde helicópteros dispararon a quemarropa a los que protagonizaban dichos cabildos y resultaron muertas alrededor de 23 campesinos, entre ellos niños y mujeres y más de un centenar de heridos.

En El Alto las juntas vecinales en manera de protesta realizaron zanjas en los alrededores de la planta de Senkata, para no permitir el paso de cisternas de gas hacia La Paz, y precisamente allí, fue donde ocurrió la peor de las masacres con los denominados Cowboys de la muerte (tanques, carros blindados y militares que pretendían abrir paso a las cisternas a punta de balas, contra los que se ponían en su camino: los vecinos), que la tarde del 11 de octubre primeramente en su intento de salida por la madrugada acribilló a más de 20 personas y posteriormente en la tarde, en su segundo intento de salida, mató a más de 30 personas y dejo a más de un centenar heridos, en ese entonces y paralelamente algunos medios de difusión difundían, concursos y programas de entretenimiento, solo algunas radios difundían los hechos en vivo y corriendo el riesgo de lo que representaba hacer la cobertura de prensa en ese panorama de violencia.

También ya en La Paz, vecinos de Ovejuyo y Palca, protagonizaron bloqueos y protestas en contra de la pretensión del gobierno, los cuales fueron reprimidos por los militares la noche del 13 de octubre, lo que tuvo como consecuencia alrededor de más de 10 muertos y más de 20 heridos, lo que ocasionó molestias en el pueblo.

Familiares del joven acribillado en Villa Ingenio lloran por la pérdida irreparable de su ser querido

 

El Cowboy de la muerte, logró pasar la resistencia en Senkata, sin embargo vecinos desde las alturas de la final autopista, lanzaban piedras y pretendían de alguna manera detener el avance, sin embargo recibían la respuesta de balas y gases lacrimógenos lanzados desde el cowboy.

El 11 de octubre por la tarde en la zona de Ballivian donde vecinos alteños pretendían bajar en protestas hacia el centro paceño, fueron emboscados por helicópteros que disparaban a quemarropa y donde fallecieron alrededor de 5 personas y resultaron heridas más de 20.

Días antes, ya varias organizaciones sociales, habrían iniciado piquetes de huelgas de hambre en toda La Paz, entre ellas, la primera defensora del Pueblo Ana Maria Romero de Campero, quien protagonizó uno de los primeros piquetes de huelga que pedían la renuncia del presidente Gonzalo Sanchez de Lozada y a ella se sumaron otros varios que luego del Cowboy de la muerte, los pedidos de renuncia se masificaron en toda Bolivia.

La noche del jueves 16 de octubre el Presidente Gonzalo Sánchez de Lozada asegura a medios internacionales que sólo un tercio de la población exigía su renuncia y advierte que no renunciará a pesar de las marchas.

El 17 de octubre el expresidente Gonzalo Sanchez de Lozada, presentó su renuncia al pleno de la Asamblea Legislativa, la cual fue aprobada y aceptada. Posteriormente en imágenes de algunos medios se pudo evidenciar el momento en el que “Goni” se dirigía hacia el avión, para huir del país, cargado de maletas llenas de dinero en dólares, según consta en las imágenes, debido a que los billetes sobresalían de las enormes maletas.

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*