Casa donada para sorteo en una rifa tiene 4 hipotecas

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Con mucha difusión a través de medios de comunicación se inició una campaña, con el supuesto objetivo, de recaudar recursos económicos para la implementación de una planta de oxígeno en la ciudad de Sucre.

La metodología: La casa ubicada en la Calle Dtto. Chuquisaca, está siendo donada por el propietario, Ariel Gonzáles Canales, como primer premio de una rifa, en la que se pretendía vender 30 mil boletos a un precio de Bs. 100 cada uno, para alcanzar la meta de 3.000.000 Bs. Aproximadamente. Dichos recursos pretenden ser destinados a la compra de una planta de oxígeno para la ciudad de Sucre.

El lanzamiento de la campaña, realizada por el mismo Ariel Gonzáles, también contó con la presencia y certificación de la transparencia de la actividad del arzobispo Metropolitano Primado de Bolivia, monseñor Ricardo Centellas, y del concejal por República 2025, Eduardo Lora, quienes convocaron a la población de Sucre a sumarse a esta iniciativa por “un bien común”.

¿Una rifa sin autorización?

Sin embargo, de acuerdo a los artículos 9, 15 y 26 de la Ley 060, quien debe garantizar la transparencia del evento es la Autoridad de Juegos, que regula este tipo de actividades, hasta la fecha no se tiene certeza sobre si esta actividad se halla fiscalizada y autorizada por esta instancia, lo que siembra más dudas sobre el efecto legal de la donación de la campaña denominada: “Rifa de una casa para la compra de una planta de oxígeno para Sucre”.

Un premio que no puede ser entregado.

Pero, además de las dudas de la autorización por autoridad competente, está el escándalo referido a 4 hipotecas por un valor de cerca de 100 mil dólares americanos que pesan sobre la casa en cuestión, hipotecas, que, según la oficina de Derechos Reales, continúan vigentes, a solo 10 días de la realización del supuesto sorteo.

Las repercusiones fueron inmediatas, el propietario, Ariel Gonzáles, reconoció los gravámenes y de manera escueta señaló que los mismos están en proceso de liberación, sin confirmar cuándo y cómo las 4 hipotecas serían liberadas, y menos explicar por qué se hizo el ofrecimiento de un inmueble que tiene problemas de carácter legal para su trasferencia a un posible ganador o ganadora de la rifa anunciada.

En la población hubo indignación al conocer los detalles legales del inmueble a ser sorteado, y cuestionan la honestidad de quienes impulsaron con bombos y sonajas un proceso que por sus antecedentes puede tener una calificación legal mucho más severa, e incluso de responsabilidad.

Más allá de la posible liberación de las hipotecas a la fecha registradas, lo cierto es que, al momento del lanzamiento de la campaña, con autoridades de oposición del concejo municipal y de la iglesia católica de por medio, se ofreció una casa, que no podía ser ofertada como tal, por los gravámenes que pesan sobre ella, sorprendiendo la buena fe de quienes, con buena intención, pretendieron contribuir a una noble causa.

FUENTE: EL LIBERTADOR