En el gobierno de Añez varias autoridades perdieron su cargo por las presiones de Arturo Murillo

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La primera cabeza que rodó en el primer gabinete presidencial de Jeanine Áñez fue la de Jerjes Justiniano.

El exministro de la Presidencia Jerjes Justiniano relató a La Razón que el autoritarismo del exministro de Gobierno Arturo Murillo durante su gestión se refleja en que al menos seis autoridades fueron destituidas de su cargo por desacuerdos con éste.

“Prácticamente, el que tenía conflictos con Arturo Murillo terminaba saliendo del gabinete o de la gestión gubernamental, lo que demuestra que Arturo Murillo tenía un poder detrás del trono”, dijo a este periódico.

Recordó que la actitud “autoritaria” de Murillo, hoy detenido en Estados Unidos acusado de soborno y lavado de dinero, fue evidente desde el principio de la gestión gubernamental, cuando amenazó con “cazar a los masistas”, en momentos en los que la prioridad era lograr la pacificación del país, tras varios conflictos político-sociales que derivaron en la dimisión del expresidente Evo Morales, por una duda en la población de los resultados de las elecciones nacionales de 2019.

Cabe resaltar que la primera cabeza que rodó en el primer gabinete presidencial de Jeanine  Áñez fue la de Justiniano, en medio de controversias y cuestionamientos a algunas decisiones de entonces. “Prácticamente era un ministerio del terror, todo el mundo empezó a tener pánico porque era un autoritarismo excesivo”, agregó Justiniano.

La segunda persona en salir del equipo presidencial fue la ministra de Comunicación Roxana Lizárraga, quien en su momento denunció que Murillo al enterarse de una reunión de gabinete por las noticias de los muertos en Sacaba, dijo: “Cómo es que nos llaman por cinco muertos, nos agitan, tenemos tanto trabajo y nos llaman por esto”.

El siguiente en la lista fue el ministro de Economía José Luis Parada, quien tuvo desacuerdos con Murillo por la devolución de acciones de la Empresa de Luz y Fuerza Eléctrica de Cochabamba (ELFEC). En su reemplazo ingresó el ministro Óscar Ortiz, quien corrió con la misma suerte tras negarse a aprobar la devolución de acciones de ELFEC sin una auditoría y revisión jurídica.

El procurador general del Estado José María Cabrera tampoco pudo salvarse de la guillotina del entonces ministro de Gobierno y fue destituido por cuestionar los casos ELFEC, la compra con sobreprecio de respiradores médicos y el caso “Gases lacrimógenos”, por el que Murillo es investigado.

Asimismo, el director de la Unidad de Investigaciones Financieras (UIF) Ramiro Rivas denunció que antes de ser destituido recibió presiones de Murillo para investigar al entonces candidato del Movimiento Al Socialismo (MAS), Luis Arce, y a otros postulantes y dos periodistas.

En Bolivia cursan nueve procesos contra Murillo: por la acusación a una inocente por el rapto de una bebé; perseguir al comandante de Policía Johnny Aguilera; desaparición de la libreta militar de Evo Morales; muertes en Sacaba y Senkata en 2019; compra con sobreprecio de material antidisturbios, “golpe de Estado”; manipulación informática en la UIF; desaparición de droga de una incautación en 2019 e impedir la extradición a Brasil del procesado por narcotráfico Jesús Lima Lobo.

Justiniano: Murillo era el que gobernaba

La exautoridad advierte que Jeanine Áñez fue ‘usada’ por el exministro

El exministro de la Presidencia Jerjes Justiniano advirtió que quien gobernó durante la gestión de Jeanine Áñez fue el exministro de Gobierno Arturo Murillo, detenido en Estados Unidos por soborno, conspiración y lavado de dinero.

“Quien terminaba definiendo las cuestiones era Arturo Murillo. Me atrevería a decir que Murillo estaba gobernando el país, porque en el poco tiempo que estuve en el gobierno vi a una presidente que prácticamente no tenía la personalidad de ser presidenta, no tenía el temple, ni la suficiente valentía para afrontar serie de situaciones”, dijo a La Razón.

A su juicio, existían dos hombres fuertes detrás de Áñez, Murillo y quien otrora fue su sucesor en el Ministerio de la Presidencia, Yerko Núñez. “Creo que Yerko Núñez y Arturo Murillo eran los que tenían el poder detrás del trono”.

Sin embargo, consideró que Áñez “fue utilizada” por los intereses personales de sus hombres de confianza. “Jeanine Áñez ya era una política en retirada (…) y de repente, tras la renuncia de Evo Morales y otras autoridades, le cae del cielo la posibilidad de ser presidente, en un principio tuvo la intención de hacer las cosas bien, pero lamentablemente eso se distorsionó y hubo personas como Arturo Murillo, Yerko Núñez, que le retorcieron el pensamiento”.

Agregó que cuando concluyó su gestión, Áñez se quedó sola, mientras que sus excolegas ya habían salido del país.